Asturias. Arcelor reabrirá la línea de galvanizado de Avilés
Asturias. Arcelor reabrirá la línea de galvanizado de Avilés a mediados de enero de 2010. Una de las primeras instalaciones que ArcelorMittal cerró en Asturias a causa del descenso de producción por la crisis, la línea número uno de galvanizado de Avilés, entrará en servicio de nuevo a mediados de enero de 2010, según informaron ayer fuentes próximas a la empresa. La reapertura de estas instalaciones servirá para dar un nuevo paso hacia la normalizar del trabajo en las factorías del Principado, que ahora se encuentran sólo pendientes de la entrada en servicio de la línea de pintura, también en la factoría de Avilés, que paró pocas semanas antes que la de galvanizado, en el último trimestre de 2008. La reapertura de galvanizado confirma también las previsiones de mejora en el sector siderúrgico para 2010. Tras haber tocado fondo durante el primer semestre de este año, la multinacional estima ahora que habrá un crecimiento sostenido del consumo durante todo el próximo año. La Asociación Mundial del Acero (WordSteel) también prevé un incremento de la demanda del acero, estimada en torno al 9,2%, durante el próximo año, como consecuencia del tirón de la demanda de China e India. Arcelor procedió a la reapertura del horno alto 'B' de Gijón en septiembre y a mediados del pasado mes de octubre anunció que en enero reabriría las baterías de cock 5 y 6 de Avilés y que hará lo mismo con las baterías 7 y 8 entre los meses de abril y mayo de 2010. Dos líneas A diferencia de la línea dos de galvanizado, que no paró en ningún momento y cuya producción se destina principalmente a la industria del automóvil, los productos de la línea uno está enfocado hacia la industria en general, principalmente la construcción. Tras el cierre de las líneas de pintura y galvanizado, Arcelor llevó la reducción de producción al máximo con la parada del horno alto 'B' Gijón en el mes de mayo. Previamente, también había procedido a reducir de ocho a cuatro las baterías de cock de Avilés. Las acerías, el tren de bandas en caliente y las líneas de decapado y hojalata, así como el sínter tuvieron paradas puntuales y descensos de la producción. Con la parada de la línea uno, la producción de galvanizado se redujo en noviembre de 2008 de casi cincuenta mil toneladas a sólo 16.000. En diciembre la producción alcanzó su nivel más bajo con 4.330 toneladas. La decisión de la multinacional de reabrir sus instalaciones de galvanizado a mediados de enero coincidió con la intervención del secretario general de MCA-UGT, Manuel Fernández López, 'Lito', en la clausura del XII Congreso Regional de MCA-UGT. El líder del metal pidió que «se fuerce a Arcelor» a realizar la importante inversión para construir el nuevo nuevo horno alto de Gijón en 2010. «Es importantísimo que se haga esta inversión y debe ser cuanto antes», señaló 'Lito'. El secretario general de MCA-UGT indicó que la multinacional «está empezando a abrir la mano y hay indicios de que se desbloquearán las inversiones» porque algunos sectores, como el del automóvil, que están teniendo un mejor comportamiento del esperado. «Por eso -indicó- hay que aprovechar en este momento ya que el que da primero da dos veces». Gran inversión Arcelor anunció, en agosto de 2008, su intención de realizar una importante reforma en el horno 'B' de Gijón que, en la práctica, supondría la construcción de una nueva instalación. El proyecto preveía incrementar la capacidad de producción de arrabio de la factoría asturiana en 600.000 toneladas, lo que supondría aumentar, a su vez, en un millón de toneladas el acero líquido para alcanzar las 5,7 millones de toneladas al año. La crisis frenó en seco la inversión, valorada en en alrededor de 300 millones de euros. En diciembre de 2008, poco después de estallar la crisis, el grupo siderúrgico ya planteó, en un informe interno, su intención de retrasar, al menos hasta 2011, la obra de ampliación del horno de la cabecera de Gijón.
