Asturias. La demanda del acero relanza a Arcelor
Asturias. La demanda del acero relanza a Arcelor. La patronal mundial del acero cifra en el 9,2% el crecimiento para el próximo año, pero la cautela se impone. Las fábricas asturianas normalizan su producción tras haber sufrido cierres y caídas del 30%. Nadie quiere echar las campanas al vuelo, pero las previsiones de demanda de acero en 2010 empiezan a ser clave para confirmar el relanzamiento de las instalaciones asturianas de ArcelorMittal, que ya trabajan a unos niveles importantes tras la reapertura, a principios del pasado mes de septiembre, del horno alto 'B' de Gijón. A punto de normalizar el funcionamiento de todas sus instalaciones, con excepción de la línea de pintura de Avilés, la multinacional del acero habla ya de retomar las inversiones, aparcadas desde finales de 2008 por los efectos de la crisis y la brutal caída de la demanda. Tras parar el horno alto de Gijón en mayo, Arcelor anunció por sorpresa, sólo tres meses después, su reapertura en septiembre ante la demanda de acero líquido y el trabajo a destajo del otro horno. Desde entonces todo fueron buenas noticias. El horno 'A' produce ahora 195.000 toneladas al mes y el 'B', 150.000 toneladas. El gigante del acero puso los dos hornos altos a trabajar a más del 75% de su capacidad en septiembre y ahora ya superan la media de la producción de 2008. Paralelamente inició una carrera de normalización en las líneas de acabados. Velocidad de crucero. A mediados del pasado mes de octubre Arcelor anunció la reapertura de dos baterías de cok en Avilés y hace unos días confirmó que la adelantará a mañana. También confirmó la apertura de otras dos baterías el día 1 de abril de 2010, así como que la línea uno de galvanizado de Avilés, que se dedica sobre todo a la industria y a la construcción, será reabierta el 11 de enero. En pleno despegue, y cuando la multinacional ya empieza a coger velocidad de crucero, aunque aún lejos de los niveles de producción de antes de la crisis, Arcelor invitó al ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, a visitar sus instalaciones para hablar sobre el futuro de la industria en España. Tras el recorrido por la fábrica, los directivos de la multinacional se reunieron con Sebastián en el lugar más significativo de la empresa, el santuario de las instalaciones siderúrgicas, los locales de los hornos altos, en Gijón. En esa reunión, a la que también asistieron el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y el consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre, los directivos plantearon la posibilidad de retomar las inversiones pendientes en un plazo de tres años y volvieron a hablar del futuro de la tarifa eléctrica, algo que vuelve a preocupar a la multinacional. La rapidez con que se está recuperando el mercado del acero se ha convertido en una agradable sorpresa. Las previsiones parecen inequívocas porque la patronal mundial del sector siderúrgico Worldsteel asegura que la demanda aparente de acero crecerá un 9,2% en 2010, aunque esta previsión parte del importante descenso previo, que en Asturias llegó al 30%. Por ello, la cautela se impone y nadie quiere dejarse llevar por el exceso de optimismo. Pese a las previsiones de recuperación, la empresa le dijo a los sindicatos, durante la última reunión del Comité Europeo, que hay que ir poco a poco. La rápida recuperación del mercado del acero llevó al propio ministro de Industria a exteriorizar su sorpresa: «Si hace un año nos hubieran dicho que Mittal haría esta inversión, no lo habríamos creído», dijo el pasado miércoles en Oviedo. Las inversiones. La multinacional juega ahora sus cartas y ni confirma ni desmiente los planes de inversión. Se limita a contemplar la barahúnda de cifras que circula por el Principado. Desde los 300 millones de euros de que habló el secretario general del MCA-UGT, Manuel Fernández 'Lito', hasta los 150 del secretario general de la FSA, Javier Fernández, pasando por un amplio abanico que alcanzó los mil millones o los que suman las previsiones del 'plan Arco'. Arcelor cree que si todo marcha según las previsiones actuales, a principios de febrero de 2010 podría confirmar el esperado anuncio de las inversiones, pero no se mueve de ahí.
