México baja el arancel al acero
México baja el arancel al acero.
Lingotes de acero, en cuatro variedades diferentes, y alambre de acero, en dos clases distintas, sufrieron una reducción arancelaria, ya que ahora sólo pagarán 3 por ciento en lugar de 5 por ciento que se hacía efectivo, según el nuevo decreto publicado ayer en el Diario Oficial de la Federación.
Adicionalmente, dentro de un par de años, los lingotes estarán exentos totalmente de pago de impuesto de importación, señala el decreto. La modificación establece que la razón de estas medidas se hace con base en simplificar las actividades de comercio exterior, homologar aranceles con socios comerciales y facilitar la proveeduría nacional.
"Permitir a la industria nacional abastecerse a precios competitivos con bienes intermedios de acero, tales como los desbastes, las palanquillas y el planchón, es necesario disminuir sus aranceles y con ello reducir el impacto negativo de su costo en la cadena productiva", detalla el decreto.
Esta reducción será en beneficio directo de aquellas empresas que importan lingotes desde Brasil, principal proveedor de ellos según datos de la Secretaría de Economía, así como de quienes compran alambre de ese tipo, tanto a Brasil como a Venezuela.
Esto, porque son los únicos países que aún no gozan con exención de pago ya que el resto de los proveedores, Estados Unidos, Canadá, Eslovaquia y Alemania, están incluidos en acuerdos comerciales que los excluyen de estos beneficios.
En el decreto también incluye modificaciones a productos de aluminio, los cuales antes estaban exentos y ahora pagarán un arancel de entre 3 y 5 por ciento.
Entre estos productos se encuentran las barras de aleaciones de aluminio y chapas de aluminio sin alear, que subirán a 3 por ciento, y serpentines de aluminio sin alear y tubos de aluminio comenzarán a pagar 5 por ciento de impuesto.
Manuel Díaz, presidente del Instituto de Mexicanos Ejecutivos en Comercio Exterior (Imece), explicó que los procesos de desgravación como este deben de ser evaluados en condiciones específicas para determinar su posible impacto.
"La cuestión es si es la vía correcta de acuerdo a la situación del país, una simplificación siempre es positiva mientras esté en la dirección correcta para la industria a la que va dirigida", precisó el especialista.
Díaz explicó que en materia de aranceles el país debe de ser cuidadoso, especialmente para proteger sectores clave si es necesario pero también para garantizar que la industria nacional reciba los suficientes insumos que requiere para su operación.
"La eliminación de las normas sin reciprocidad no necesariamente es correcta, si se va a hacer de dos lados está bien mientras se obtenga una entrada similar a cambio o si se va a garantizar proveeduría, simplificar es bueno pero no se debe hacer solamente por hacerse", agregó el especialista.
Buscan simplificar las actividades de comercio exterior, homologar aranceles con socios comerciales y facilitar la proveeduría nacional.
