"La demanda ya no es el problema: el reto ahora es responder a ella"

Esta es la tercera entrega de una serie editorial trimestral elaborada por CRU, una autoridad reconocida a nivel mundial en el análisis de metales, materiales y cadenas de valor. La primera edición presentó las principales previsiones de mercado de CRU para 2026, mientras que la segunda analizó cómo el crecimiento de los centros de datos en Estados Unidos está transformando las inversiones en la red eléctrica. Esta edición se basa en las conclusiones obtenidas durante el Wire & Cable Connections Summit 2026 de CRU, celebrado en Hannover del 23 al 25 de junio, donde la atención del sector pasó de una pregunta ya conocida a otra mucho más compleja.
Nuestras dos primeras ediciones se centraron en el lado de la demanda: a qué ritmo avanza la electrificación y cuánta capacidad requieren los centros de datos. En Hannover, CRU dio esa cuestión por resuelta: la demanda derivada de la electrificación sigue creciendo en todas las grandes regiones, mientras que la inteligencia artificial está redefiniendo los patrones mundiales de consumo eléctrico. La verdadera cuestión, que ocupó buena parte de los tres días del encuentro, fue otra: ¿podrá la industria responder a esa demanda?
Un anticipo de la respuesta desde el primer día
La cumbre no comenzó con una mesa redonda, sino con una visita a Nexans Stella Nova, el centro de tecnologías superconductoras y criogénicas que la compañía inauguró en Hannover en 2025, donde investigación, ingeniería, fabricación y ensayos conviven bajo un mismo techo. El interés fue tal que los organizadores tuvieron que añadir una segunda sesión. Los asistentes pudieron conocer sistemas de cables superconductores, líneas criogénicas de transferencia y una instalación para ensayos de alta tensión, una demostración tangible de que los superconductores de alta temperatura (HTS) han pasado del laboratorio a la fabricación a escala industrial.
Fue la primera señal de un tema que reaparecería a lo largo de todo el programa: la tecnología necesaria para electrificar el mundo existe cada vez más. Lo que escasea es la capacidad para fabricarla, dotarla de personal cualificado, abastecerla y operarla a la escala que hoy exige el mercado. En Hannover, los debates pusieron de manifiesto cuatro limitaciones principales.
Mano de obra cualificada, no cobre ni capital
Las carteras de pedidos de muchos de los principales fabricantes de cables ya están completas para varios años. Frederic Trefois, de Sterlite Electric, sostuvo que el verdadero factor limitante para la industria no es ni el cobre ni el capital, sino la escasez de trabajadores cualificados necesarios para construir las infraestructuras.
La magnitud de esa necesidad quedó reflejada en las cifras presentadas por Shashi Amin, de Polycab, quien describió un mercado indio del alambre y el cable que crece entre un 13 % y un 14 % anual, mientras el país avanza hacia el objetivo de convertirse en una economía de 6 billones de dólares en 2030. India ya es exportador neto y suministra cables por valor de 500 millones de dólares al mercado estadounidense. Por su parte, Hamid Al Zayani, de Midal Cables, describió una expansión paralela desde Bahréin hacia Mozambique y Arabia Saudí, señalando además que la resiliencia logística de la región del CCG se vio puesta a prueba recientemente por el cierre del estrecho de Ormuz.
Materias primas: un mercado en transición
Zaid Aljanabi, de CRU, describió un panorama de los metales que no se caracteriza por un endurecimiento uniforme, sino por una transformación gradual: el aluminio afronta un déficit a corto plazo, pero un superávit a largo plazo gracias a la entrada en funcionamiento de nuevas capacidades en Indonesia y Arabia Saudí, mientras que el cobre dispone hoy de un suministro suficiente, aunque presenta un déficit estructural a largo plazo, ya que la inversión minera no sigue el ritmo de una demanda impulsada cada vez más por las energías renovables, los vehículos eléctricos y los centros de datos. Respecto a la posible sustitución del cobre por aluminio, el mensaje de Hannover fue de prudencia más que de urgencia. Andreas Levermann, de Schwering & Hasse, explicó por qué el cobre sigue siendo el material dominante en las aplicaciones de hilo para bobinado: la ventaja de coste del aluminio queda compensada por su menor conductividad, el coste que supone volver a homologar completamente los motores y una huella de carbono que actualmente duplica la del cobre, debido a que todavía no existe un mercado secundario para el aluminio de alta pureza que requieren estas aplicaciones.
Fuente de la fotografía: CRU
Capacidad de fabricación y normativa, no física
Si el primer día ofreció una visión del rumbo que está tomando la tecnología de los superconductores, las sesiones del segundo día dedicadas a los centros de datos y las del tercero centradas en las redes eléctricas dejaron claro por qué esta tecnología es tan relevante. Yann Duclot, de Nexans, describió la expansión de la inteligencia artificial como un problema fundamentalmente relacionado con el suministro de energía: algunos campus individuales ya consumen tanta electricidad como un país europeo de tamaño medio. También destacó el trabajo de un consorcio industrial formado por Microsoft, Nvidia, VEIR y UL, cuyo objetivo es estandarizar los códigos de seguridad para los HTS antes de 2027. Tim Heidel, de VEIR, cifró en 8 billones de dólares la inversión mundial prevista en centros de datos y señaló las barras colectoras convencionales de cobre como un auténtico cuello de botella. El sistema HTS de la empresa, demostrado en una instalación de 3 MW cerca de Boston, sustituye aproximadamente cincuenta cables de cobre por una única línea superconductora, reduciendo la mano de obra de instalación en torno a un 80 % y el coste total instalado en aproximadamente un 40 %. No todas las intervenciones fueron igual de optimistas: Richard Payne, de AFRY, cuestionó si los 800.000 millones de dólares previstos en gasto de capital de los hyperscalers para 2026 serán sostenibles fuera de Estados Unidos y advirtió sobre la fragilidad de las redes eléctricas europeas. Aun así, la conclusión general fue favorable para el sector: independientemente de hasta dónde llegue finalmente la demanda impulsada por la IA, la infraestructura física necesaria para alimentarla ya está en construcción.
A escala de transmisión, Chi Lee, de CRU, prevé un crecimiento interanual del 25 % en la demanda de cables de alta y extra alta tensión durante 2026, con los cables submarinos llamados a superar a los cables terrestres en valor de mercado. Alberto Lampasona, de Europacable, destacó una inversión de 4.000 millones de euros que permitirá más que duplicar la capacidad europea de producción e instalación de este tipo de cables antes de 2030, al tiempo que defendió la introducción de un principio de preferencia europea en la contratación pública y la inclusión de los cables eléctricos en el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la Unión Europea. En cuanto a la tecnología, Tommaso Botto, de ASG Superconductors, presentó el diboruro de magnesio (MgB2), un material superconductor que no requiere tierras raras y puede fabricarse utilizando maquinaria convencional para la producción de cables. Por su parte, el consorcio SupraMarine (Université Paris-Saclay, Air Liquide y Nexans) expuso el desarrollo de conexiones HTS para los cables de exportación de parques eólicos marinos de 2 GW, capaces de evitar aproximadamente 1.000 millones de euros en costes asociados a plataformas convertidoras HVDC, con un proyecto piloto previsto para 2030. Un panel específico de fabricantes de HTS coincidió en un mismo mensaje: esta tecnología no compite con la demanda de cobre, sino que responde a situaciones de congestión extrema. Los principales retos pendientes son la capacidad de fabricación y el desarrollo de normas técnicas, no la física que sustenta la tecnología.
Inteligencia integrada en el propio activo
La última limitación tiene menos que ver con construir más, y más con disponer de un mayor conocimiento. Siddharth Uppal, de NKT, afirmó que la monitorización integrada mediante fibra óptica, incorporada durante la fabricación, puede aumentar hasta en un 30 % la capacidad efectiva de un cable. Siemens y BHAG Digital presentaron herramientas de inteligencia artificial capaces de reducir los tiempos de toma de decisiones industriales de 17 horas a apenas unos minutos. Las sesiones dedicadas a la sostenibilidad fueron especialmente directas a la hora de describir la situación actual del sector: Olivier Tissot, de la International Copper Association, defendió la necesidad de separar los objetivos de descarbonización de los relativos al contenido reciclado, ya que la disponibilidad de chatarra es limitada y también es necesario descarbonizar el propio proceso de fundición; el International Aluminium Institute señaló que el 75 % de todo el aluminio producido a lo largo de la historia sigue utilizándose en la actualidad. En el panel de clausura se reconoció abiertamente que los clientes todavía no están dispuestos a pagar un sobreprecio por productos con una menor huella de carbono. Por ahora, las iniciativas de sostenibilidad deben demostrar su viabilidad económica por sí mismas.
En síntesis
Los tres días de debates en Hannover confirmaron que la industria del alambre y el cable se encuentra en el centro del desarrollo de infraestructuras de esta década y que su verdadero desafío ya no consiste en determinar si la demanda de electrificación llegará a materializarse, sino en comprobar si podrá seguir físicamente su ritmo. Para ello serán necesarios suficiente personal cualificado, un suministro seguro de materias primas, una capacidad de fabricación adecuada y, cada vez más, inteligencia integrada en los propios activos. Los superconductores fueron la tecnología que más atención despertó en Hannover, pero la conclusión más duradera fue más sencilla: la ventaja competitiva estará en manos de quienes sepan gestionar estos factores fundamentales con la eficacia necesaria para hacer posible una electrificación fiable y constante.
Este artículo se basa en los análisis y datos compartidos durante el Wire & Cable Connections Summit 2026 de CRU, celebrado en Hannover del 23 al 25 de junio de 2026.
Fuente de la fotografía: CRU
Autora:
Aisling Hubert
Responsable de Wire & Cable Services – Chicago
Aisling dirige los servicios de CRU para la industria del alambre y el cable y edita Wire & Cable Market Outlook y Electricity Transmission Market Outlook. Está especializada en el análisis de los mercados mundiales del alambre y el cable, con especial atención a la demanda de metales impulsada por la electrificación, la transición energética y el desarrollo de infraestructuras. Aisling posee un máster integrado en Geología por la University of Southampton y es miembro de Women in Mining UK.
El equipo de Wire and Cable de CRU lleva décadas ofreciendo análisis de mercado acreditados y asistencia a sus clientes, con el respaldo de especialistas ubicados en importantes centros internacionales, entre ellos Londres, Chicago, Pittsburgh, Pekín, Shanghái y Nueva Delhi. Sus expertos están disponibles para realizar consultas directas sobre tendencias emergentes y evolución de los mercados.
Para obtener más información, visite CRU Wire and Cable.
